Artículo de opinión.
1970 – 1973

2da Parte
Hemos visto a grandes rasgos el largo proceso histórico cultural ocurrido en Chile a partir del siglo XX – 1907- que cimentó el camino para el triunfo político del gobierno de la Unidad Popular. El doctor Salvador Allende Gossens se convertiría en el primer Presidente Socialista elegido democráticamente. Hecho no menor si consideramos el amplio criterio con que su Programa de Gobierno fue concretando los avances que mejorarían la calidad de vida de los trabajadores y del pueblo de Chile. Porque el Compañero Presidente, al proponerse la Revolución por la vía democrática, buscaba intervenir la Institucionalidad con todas sus tradiciones, para al mismo tiempo preservar sus bases civiles y disminuir la brecha de las clases sociales para el beneficio común.
Podemos afirmar que el Arte fue la flor que germinó en esta tierra donde se aunaron las inquietudes de diferentes actores sociales, con distintos orígenes socioeconómicos pero unidos en su afán de acercar las expresiones artísticas a las calles y espacios abiertos, donde la gente pudiera reflejarse e identificarse, estar concientes de su rol social. Junto con esto, Chile fue el escenario que congregó, para diversas instancias, a artistas de toda Latinoamérica, tanto por sus propias inquietudes como motivados por el clima que propiciaba la Unidad Popular.
Los actores sociales
La deselitización del Arte implicó: 1) que los trabajadores accedieran a producir ellos mismos sus obras y a plasmar en ellas su conciencia de clase, la clase que producía los principales bienes para la economía nacional; 2) que los profesionales del Arte en general hallaran el momento de comprometerse a integrar a los trabajadores a la creación, orientándolos y realizando proyectos en conjunto. El ejemplo más emblemático de esto fue la alianza de la Brigada Ramona Parra (BRP) con el pintor Roberto Matta. Las BRP eran un equipo del Partido Socialista que apoyó la candidatura de Allende desplegando un fuerte trabajo propagandístico en las calles, lo que derivó en la confección de murales que luego ornaron las calles, representando entre otras cosas el amplio espectro del quehacer obrero. El pintor Roberto Matta asumió la tarea de dirigir la creación de la Brigada, donde convergían gente con estudios tanto como personas sin nociones de arte pero imbuidas del entusiasmo que les transmitía el trabajo en las BRP. Junto con Matta la Brigada salió a las calles, a los parques, para transformar los largos y monótonos muros de Santiago en formidables murales, coloridos y vivos, que se convertirían en emblemas pictóricos de la época y que sentaría las bases de una estética de la Ramona Parra, cuya influencia subsiste hasta la actualidad. Matta apoyó el acercamiento efectivo de las artes plásticas a la cotidianidad sin ninguna barrera social; realizó lo que llamaron ‘la pintura sin corbata y en manga de camisa’.
Es interesante constatar las influencias que este proyecto de muralismo social recibió de tentativas anteriores; cabe mencionar el despliegue pictórico-propagandístico desarrollado por la resistencia española en la Guerra Civil, así como las que presentaron los estudiantes del Mayo francés. Estos proyectos antecesores observaban una estética similar donde resaltaba el criterio integrador de los trabajadores.
El ejemplo más famoso de esta integración social sea acaso el movimiento de la Nueva Canción chilena; éste ya era un hecho años antes de que asumiera Allende, pero su semejanza con los movimientos nacidos en su gobierno lo emparentan a él sin dudas. La Nueva Canción se fortaleció a partir de 1970 y se legitimó como otro eslabón de la historia musical del país. En 1971 se realizó el Primer Festival de la Nueva Canción; el Partido Comunista tuvo su propio sello, el DICAP (Discoteca del Cantar Popular) donde la mayoría de los músicos, folcloristas y cantantes grabaron sus obras, con gran difusión. La editorial Quimantú por su parte, marcó un hito al publicar las principales obras nacionales e internacionales a gran escala y a un precio que quedaba al alcance de todas las personas. Debajo de todos estos logros se confirma algo esencial: a este movimiento convergieron artistas de diversas esferas sociales, colaboraron entre ellos y le dieron amplitud creativa y receptiva a sus producciones. Hay notables músicos y conjuntos de esa época que venían de la mediana burguesía, tales como Osvaldo ‘Gitano’ Rodríguez y el conjunto Los Blops.
El cine chileno se convirtió también en protagonista al concretar su propio Manifiesto, en torno al cual los cineastas comprometidos declararon la importancia y la necesidad de enfocar un trabajo en pos de entregar un trasfondo que hiciera reflexionar al público sobre su propia realidad, es decir decidieron la urgencia de hacer un cine que transmitiera valores e interrogantes sobre nuestra sociedad, concientes de la amplia difusión con que contaban. En dicho manifiesto se puede comprobar la radicalidad de la apuesta de aquellos cineastas, lo que también es una prueba del temprano afán de masificar su arte.
La integración latinoamericana
No suele tenerse mucho conocimiento de todo lo que implicó este desarrollo en torno al Arte que se vivió con Allende. Con frecuencia se ignora, por ejemplo, que en 1971 Santiago fue el escenario del Primer Encuentro de Artistas del Cono Sur, que reunió a exponentes de Argentina, Uruguay, Brasil y Chile. Fue una jornada en la que se discutió el rol del artista en sociedad como tema principal. Como puede apreciarse, la plástica tuvo especial protagonismo en las actividades propiciadas por la Unidad Popular.
El ejemplo más citado del artista latinoamericano comprometido, que acudió al llamado que con Allende se daba desde Chile, es el de Julio Cortázar. El escritor vino dos veces a Chile en ese período: cuando asumió Allende y con motivos de las elecciones municipales de marzo de 1973. En las entrevistas que dejó en su visita se aprecia la importancia que él daba al proceso chileno, que consideraba ejemplar para latinoamérica y al que los artistas deberían acudir. De ahí la adhesión que Cortázar manifestó como esencial incluso para darle un sentido a la producción literaria:
‘Ser escritor no es solamente escribir bien, sino buscar sin concesiones una proyección de la buena escritura en el contexto socioeconómico de nuestros pueblos’
‘El proceso chileno me parece tan aleccionante y capital como lo fue en su día el inicio de la revolución cubana. A muchos países voy por razones de clima, de música y de poesía. A Cuba y Chile voy porque en ellos veo vivir mis sueños, veo abrirse el camino hacia el único futuro en que creo’ – Chile Hoy, Marzo de 1973.
Links de interés complementarios:
-Documentales en la Unidad Popular:
http://www.nodo50.org/rebeldemule/foro/viewtopic.php?f=11&t=2842&start=0&st=0&sk=t&sd=a&sid=715d78698a959ed29448622495eabc26
- Encuentro de Artistas del Cono Sur:
http://nancygarin.blogspot.com/2007/07/los-artistas-plasticos-argentinos-en-la.html
- Matta y la Unidad Popular:
http://www.espacioblog.com/museosygalerias/post/2006/10/09/matta-y-unidad-popular
Alberto Quilapan
Santiago- Chile



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